"YO SOY
LA PUERTA;
EL QUE POR
MÍ ENTRARE
SERÁ
SALVO"
(Juan
10:9).
"Yo, la Luz, he venido al mundo,
para que todo
aquel que cree en Mí
no permanezca en tinieblas" (Juan 12:46).
"Para que abras sus ojos,
para que se conviertan de las tinieblas a la luz,
y de
la potestad de Satanás a Dios;
para que reciban, por la Fe que es en Mí,
perdón
de pecados y herencia entre los santificados" (Hechos 26:18).
 
¿QUIÉN ES LA
PUERTA?
El Señor JesuCristo es la puerta que
debes entrar para ser salvo. Escúchale como te invita a entrar para salvarte:
"Entrad por la puerta estrecha; porque ancha es la
puerta, y espacioso el camino que lleva a la perdición, y muchos son los que
entran por ella; porque estrecha es la puerta, y angosto el camino que lleva a
la vida [eterna], y pocos son los que la hallan"
(Mateo 7: 13-14).
Todos nosotros
necesitamos entrar por la puerta estrecha para hallar misericordia y perdón de
pecados. Jesús dijo:
"Yo soy el Camino, y la Verdad, y la Vida
[Eterna];
nadie viene al Padre sino por Mí"
(Juan 14:6). Amado lector, esta declaración del Señor es bien categórica:
nadie,
absolutamente nadie, viene a Dios
sino es por el Señor JesuCristo.
La razón es sencilla, Cristo fue
el único que pagó el precio por nuestra
Redención,
a Él corresponde perdonar y
salvar. "Porque
el Padre a nadie juzga, sino que todo el juicio dio al Hijo, para que todos
honren al Hijo como honran al Padre. El que no honra al Hijo, no honra al Padre
que le envió" (Juan 5:22-23).
¿POR
QUÉ NECESITAS SER SALVO?
Porque todos nosotros somos pecadores y hay condenación eterna en
el Infierno para todo aquel que muere sin el perdón de Cristo. El Señor
JesuCristo murió en la cruz del Calvario para pagar por los pecados de todos
nosotros, de manera que nosotros no tengamos que pagar por nuestros propios
pecados, pues la paga del pecado es muerte. La muerte para nosotros es final,
pues no tenemos el poder que Cristo tiene. Él pudo entregar su vida
voluntariamente para volverla a tomar tres días más tarde. (véase: Juan
10:17-18).
¿QUÉ HIZO DIOS
PARA SALVARTE?
Dios
aborrece el pecado, pero ama al pecador, y para salvarte sacrificó a su Hijo por
ti y por mí: "Dios
muestra su amor para con nosotros, en que siendo aún pecadores, Cristo murió por nosotros"
(Romanos
5:8). El amor de Dios al hombre quedó
demostrado en la crucifixión del Señor Jesús:
"Porque de tal manera amó Dios
al mundo, que ha dado a su Hijo Unigénito, para que todo aquel que en Él cree,
no se pierda, mas tenga Vida Eterna" (Juan 3:16).
¿QUÉ DEBES
HACER PARA SER SALVO?
Para ser salvo
debes entender y aceptar lo que Señor
JesuCristo hizo para salvarte. En primer lugar, debes saber que tienes
una deuda de pecado contra Dios:
"Por cuanto todos pecaron, y están destituidos de la
Gloria de Dios" (Romanos 3:23).
Pero El Señor JesuCristo, por amor
a ti, y como substituto tuyo, pagó con su vida la paga por tus pecados
que es muerte (Romanos 6:23). En otras palabras,
el Señor
JesuCristo murió por causa
tuya, para saldar tu deuda de pecado, y salvarte del tormento eterno en el Lago
de Fuego que arde para siempre jamás (Apoc 14:9-11
AV).
En segundo lugar,
debes creer lo que la Biblia dice sobre la Resurrección del Señor. Los que le vieron dan
testimonio que resucitó vivo de entre los muertos, dejando la tumba vacía
(Hechos 2:32, 3:15, 4:33, 5:30-32, Lucas 24:36-43, Juan 20:3-9).
La Biblia enseña que JesuCristo
resucitó vivo, en carne y hueso, de entre los muertos, obteniendo así victoria
sobre la muerte. Por lo tanto ofrece perdón de pecados y Vida Eterna a todos los
que creen su Palabra y le reciben. Escucha bien las Palabras del Señor
JesuCristo:
"Mis ovejas oyen mi voz, y Yo las conozco, y me
siguen, y Yo les doy Vida Eterna; y no perecerán jamás, ni nadie las
arrebatará de mi mano. Mi Padre que me las dio, es mayor que todos, y nadie las
puede arrebatar de la mano de mi Padre. Yo y el Padre uno somos" (Juan 10:27-30).
En tercer lugar,
para ser salvo debes recibir al
Señor JesuCristo en tu corazón por Fe. Si crees el testimonio de
los Apóstoles que le vieron vivo y estuvieron con Él 40 días después que
resucitó
(Hechos 1:1-3), entonces puedes hablar con Él porque te oye donde quiera
que estés. Inclina tu cabeza ahora mismo reverentemente y llámalo por su Nombre,
Señor Jesús: pídele que te
perdone tus pecados y te salve –Romanos 10:9. Jesús dijo:
"…y al que a mi viene, no le hecho fuera" (Juan 6:37).
—Amén.
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