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COMO DIOS ENDURECIÓ EL CORAZÓN DE FARAÓN
LA LUZ DEL MUNDO La Biblia nos revela que el Señor JesuCristo es la Palabra de Dios hecha carne (Juan 1:14). Cristo dijo: “Yo Soy la Luz del mundo.” Sin duda esto es una metáfora significando que Cristo es el antitipo de la luz que proviene del Sol. En otras palabras, el Sol es un tipo de Cristo. Sabemos que la luz del Sol que nos alumbra es la vida de este mundo. El cual disipa las tinieblas y da energía a los átomos que producen temperaturas tolerables para sostener vida. Sin la luz del Sol este mundo sería un bloque de hielo en tinieblas.
EL EFECTO DE LA LUZ DEL SOL Consideremos el dibujo que tenemos aquí. Podemos ver que la luz del Sol tiene diferente efecto en diferentes materiales. Por ejemplo, el Sol derrite la cera, pero endurece el barro. La luz es la misma sobre ambos materiales, pero uno se derrite mientras que el otro se endurece. ¿Qué podemos concluir? ¿Es acaso culpa del Sol? No, la diferencia radica en la composición del material, el cual reacciona diferente ante la luz solar. De la misma manera, Dios envió a Moisés y a Aarón ante Faraón con el mensaje de la Palabra de Dios, la cual es Luz espiritual. ¿Cuál fue el efecto? La Palabra de Dios endureció el corazón de Faraón porque su corazón era incircunciso con forro sucio de incredulidad. La Palabra de Dios endureció el corazón de Faraón así como la luz del Sol endurece el barro. Faraón era un déspota que abusaba de su autoridad. Era un criminal peor que Herodes. Herodes mató x número de niños en un día en Belén. Pero Faraón mató, quien sabe por cuantos años, innumerable cantidad de niños hebreos a espada o echándolos a los cocodrilos en el río Nilo, derramando así sangre inocente. Éste es un pecado que requiere juicio de muerte.
LA JUSTICIA DE DIOS Nosotros los humanos, especialmente los convertidos al Señor, nacidos de nuevo, debemos cuidarnos de nunca poner las acciones de Dios en tela de juicio. Pues algún día tendremos que darle cuenta al Señor de toda palabra ociosa que hemos dicho o enseñado. Nosotros nunca podremos tener todos los elementos de juicio para poder hacer juicio de Dios acertadamente. En este mundo pueden haber dictadores soberanos que son injustos. Pero Dios es Soberano y perfectamente justo. Él es el creador y dueño de toda su creación, inclusive todos los seres humanos. Por lo tanto tiene el derecho de dar y quitar vida. Pero gracias a Dios que Dios es Santo, Santo, Santo, pues es perfecto en todos sus atributos. Todos sus Juicios son verdaderos y justos. No hay, ni puede haber injusticia en Dios. “…antes bien sea Dios verdadero y todo hombre mentiroso, como está escrito: Para que seas justificado en tus Palabras, y venzas cuando fueres juzgado” (Romanos 3:4).
CONCLUSIÓN IMPORTANTE A Dios no solamente hay que conocerlo a través de Cristo, sino que también hay que entenderlo (Jeremías 9:24).
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